La Policía de Investigaciones de Chile, entregó algunos consejos a los padres y personas que tengan al cuidado adolescentes, algunos cuidados y señales que  pueden ayudar a prevenir denuncias por presuntas desgracias en adolescentes, es por ello que es importante que preste atención a las siguientes situaciones:

1.- Fracaso y frustración escolar: La obtención de bajas calificaciones  como asimismo una negativa conducta escolar, genera que los jóvenes, como respuesta de temor a la reprimenda que puedan recibir por parte de sus padres (adecuada socialización primaria), induce el abandono de sus domicilios, siendo habitual que concurran en dirección a algún hogar ya sea de una amistad o de alguna persona con la que mantiene vinculo.

2.- Problemas sentimentales no entendidos por los padres: Suele suceder que la pareja del menor o la menor desaparecida, no es del agrado de la familia de la víctima, ya sea por motivos de edad, drogas, alcohol, antecedentes personales. Además, existe el grave problema que las jóvenes a edades tempranas comienzan su vida sexual y al quedar embarazadas, por miedo a la represión y al castigo, prefieren abandonar a sus familias, dejando notas ya sea por medio de cartas, correo electrónico, mensaje telefónico o simplemente se van sin dar mayores antecedentes.

3.- Violencia intrafamiliar: En esta situación, existen  problemas de fondo que actúan sobre la psiquis del menor, alterando el estado de ánimo y de conducta cognitiva. Por mencionar algunos se encuentra el abuso sexual, violación, violencia física y psicológica por parte de las parejas de la madre, padre o tutor. Como también es dable de señalar que los problemas de adultos dentro de una familia, como el alcoholismo, infidelidad, precariedad económica y las drogas, generan estados de violencia entre los padres (incomprensión) lo que al ser presenciado por los hijos, produce un cambio mental de depresión, que lleva a dejar su hogar, con el fin de evitar ver continuamente la discusión entre ellos.

4.- Irresponsabilidad y rebeldía: Existen casos en los cuales la familia no posee mayores problemas, se encuentra bien constituida, gozan de una estabilidad económica y laboral sustancial, o bien poseen escasos recursos pero sin desavenencias. No obstante, los hijos tienden a generar cambios conductuales debido a los vínculos con sus amistades ya sean del colegio, universidad, barrio, entre otros.  Las reiteradas fiestas o “carretes” de fin de semana, hace que los padres tomen las medidas necesarias para corregir y poner en línea esta conducta, sin embargo, los hijos no responden generando a su vez un decaimiento en el rendimiento escolar y un estado de rebeldía. Los menores se van de su domicilio a fiestas, sin avisar dónde, cuándo y con quién, por lo que los padres preocupados, interponen las respectivas denuncias, luego pasan dos a tres días y regresan sin problemas, pero la situación se repite una y otra vez.

Otra situación es cuando los menores solicitan permisos para diferentes eventos, paseos, fiestas, conciertos, viajes, pololeo, etc. Pero no son autorizados, por ende, ellos  abandonan su hogar irresponsablemente sin  dar aviso. No obstante, la recomendación es siempre hacer la denuncia y no esperar un periodo prolongado de tiempo para realizarla.

5.- Escape de hogar de menores: Dentro de las denuncias por presunta desgracia, es muy común y reiterado, ya que las causas que motivan los escapes de los menores, se deben a problemas de conducta y violencia psicológica al interior de los hogares, con los propios compañeros o encargados del recinto, lo que en ocasiones se suma a condiciones precarias de alojamiento, alimentación o por querer ir en búsqueda del afecto de los padres. La mayoría de las veces los menores regresan a sus domicilios particulares o al hogar días después.

Recomendaciones:

La adolescencia es una etapa crítica, en que el/la joven está definiendo su personalidad e identidad, por ello son los padres y personas adultas las responsables de entregarles una adecuada formación. Algunos tips para generar un clima favorable para la comunicación efectiva son los siguientes:

  • No delegue en un menor de edad la responsabilidad de su propio cuidado y educación, o de la de otros menores.
  • Establezca los límites en forma clara y sin contradicciones en lo que se instruye.
  • Manifieste su preocupación por su bienestar no sólo con palabras o bienes materiales. La comunicación afectiva es igual de importante que velar por su sustento. También es importante el tiempo y la entrega gratuita, es decir, estar con el/la joven y mostrar interés por las actividades y visión de mundo que éste tiene.
  • Mantenga un adecuado control sobre sus actividades y contactos. Es recomendable saber sobre sus amigos y sus familias, conociendo nombres completos, números de teléfonos y direcciones.
  • Respecto a las redes sociales, verifique regularmente sus contactos y supervise sus conversaciones. Dedique tiempo para explicar a sus hijos por qué es necesario esta supervisión y los riesgos que se quiere evitar.
  • Solicite orientación: La Policía de Investigaciones realiza charlas a colegios e instituciones, que ayudan a los padres y a estudiantes a conocer distintas situaciones de riesgo a que están expuestos y cómo evitarlos. Consulte en el cuartel de la PDI más cercano.
  • No espere que pasen días para realizar una denuncia por presunta desgracia, las primeras hora son fundamentales para concluir la investigación con resultados positivos.

DENUNCIE:

Sin importar los motivos por los que niños, niñas o adolescentes hagan abandono de hogar, siempre se encuentran en posible riesgo ya que se entiende que no está siendo supervisado por un adulto responsable. Por ello, frente a esta situación no dude en acudir a la unidad policial más cercana y solicitar orientación o denunciar el caso como una Presunta Desgracia, llamando al nivel de emergencias 134 de la PDI.

En este caso es importante entregar la mayor cantidad de antecedentes posibles: características físicas, fotografías recientes, redes de amigos, lugares que frecuenta, entre otros.